Una piel sana, es una piel limpia

Una piel sana, es una piel limpia

¡Muy buenas!, ¿Qué tal las vacaciones?, espero que genial.

Hoy vengo a hablaros sobre la importancia que tiene la limpieza de la piel para mantenerla sana, bonita, luminosa y detoxificada.

Echando manos a los recuerdos de la infancia, recuerdo que mi abuela siempre comentaba la importancia de lavarse bien la piel (cara, manos, pies,,,) por la mañana y por la noche antes de irse a dormir para mantenerla bonita y con aspecto saludable, lo mismo que se hacía con los dientes y demás. No sé si a vosotr@s os pasaba lo mismo, pero en mi pueblo por lo menos era un pensamiento que se trasladaba de generación en generación. Lo mismo pasa con las plantas aromáticas que existen en cada zona y que sus habitantes han utilizado desde antaño para sanar ciertas afecciones de la piel.

¡Claro!, y es lógico. Al limpiar nuestra piel diariamente conseguimos liberarla de impurezas que causa la contaminación a la que estamos expuestos diariamente. Además, con una buena rutina de limpieza, liberamos y protegemos la piel de la indeseada grasa que generamos y que taponan nuestros poros, impidiendo de esta manera la debida oxigenación y regeneración natural de la piel.

El ritual diario de limpieza sería ideal hacerlo dos veces al día. Una al levantarnos y otra, antes de dormir. Además, de complementarlo con una exfoliación que por lo menos, ha de ser, una vez cada 15 días.

Creo que es importante volver a hacer hincapié en que limpiando nuestra piel conseguimos que permanezca sana, fresca, libre de impurezas, mucho más jovial durante más tiempo.

Manteniendo una buena limpieza facial, lograrás unos beneficios excelentes para tener la piel sana, joven y bonita. Con la limpieza nos beneficiaremos de:

-          Libera tu piel de impurezas y toxinas con un buen ritual de limpieza, conseguirás mantener la piel libre de impurezas, consiguiendo que la piel respire y resplandezca fresca.

-          Equilibra. El efecto de la climatología, la dieta y los nervios provocan que la piel se desequilibre, teniendo reacciones y se irrite más fácilmente. Para mejorar el estado de desequilibrio, una buena limpieza facial, ayudará a mejorar el equilibrio natural de la piel.

-          Oxigena. Limpiándonos el cutis, eliminamos todos los residuos que la propia piel genera a lo largo del día. Si tienes la piel grasa o con tendencia al acné, las limpiezas faciales deben ser de forma más habitual, esa será la clave para mantener la grasa y el acné a raya.

-          Aumenta los beneficios de los tratamientos posteriores, a causa de que al eliminar las impurezas del poro de la piel, ésta queda libre, facilitando la penetración de los activos que contengan los tratamientos posteriores, sean absorbidos al 100%.

Un punto importante es que tras la exfoliación o limpieza facial, se ha de aplicar un tónico con el fin de equilibrar el pH natural de la piel, prepararla para recibir las aplicaciones posteriores, seguido de la aplicación de un serum y una buena crema hidratante sin tóxicos para obtener una piel sana.

Recuerda “la belleza está en ti, sonríe, pero no olvides que una piel sana, es una piel limpia

 

Publicado en 07/08/2018 Blog de Noticias 0 85

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